El RegistroÚltima actualización
Tecnología

Adquirir vivienda en México requiere ingresos mensuales superiores a 64 mil pesos

El mercado inmobiliario mexicano atraviesa una crisis de accesibilidad donde el costo promedio de las casas supera ampliamente la capacidad adquisitiva del trabajador promedio.

Redacción El Registro
Foto: xataka.com.mx

Acceder a una vivienda propia en México se ha transformado en un desafío financiero complejo para la mayoría de la población. De acuerdo con datos recientes de la Sociedad Hipotecaria Federal, el valor promedio de las propiedades ha escalado a niveles que exigen ingresos mensuales de al menos 64,000 pesos para cubrir los esquemas crediticios vigentes, una cifra que contrasta drásticamente con la realidad salarial del mexicano promedio, quien percibe apenas una cuarta parte de esa cantidad.

Esta brecha entre el costo de los inmuebles y el ingreso de las familias ha generado una parálisis en la movilidad social y el patrimonio habitacional. La tendencia alcista en el precio de los materiales de construcción, sumada a la escasez de oferta en zonas urbanas con servicios básicos, ha provocado que el mercado se incline hacia segmentos de alta gama, desplazando a gran parte de la clase trabajadora hacia la periferia de las ciudades o al mercado informal de alquileres.

Especialistas del sector señalan que esta situación requiere una revisión profunda de las políticas de vivienda pública y privada. Mientras los precios de las casas mantienen un ritmo de crecimiento constante, el poder adquisitivo se ha visto presionado por la inflación acumulada, dificultando que los trabajadores alcancen los puntos necesarios en las instituciones de seguridad social para obtener un crédito hipotecario accesible.

Ante este panorama, la posibilidad de comprar una propiedad se aleja del alcance del ciudadano común, quien debe destinar una parte desproporcionada de sus ingresos mensuales para cubrir el costo de una hipoteca. El sector inmobiliario advierte que, de no existir mecanismos que fomenten la construcción de vivienda de interés social con facilidades de financiamiento reales, la brecha de desigualdad en el acceso a una vivienda digna continuará ampliándose durante los próximos meses.

viviendaeconomiamexicohipotecasfinanzas personales