Caso Rocha Moya tensa el cierre de la Comisión Permanente
La situación del gobernador de Sinaloa genera fricciones internas en la Comisión Permanente, donde aliados de la 4T advierten sobre riesgos de gobernabilidad.

La Comisión Permanente del Congreso de la Unión concluyó sus trabajos legislativos este martes entre intensos debates centrados en la situación política del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Durante la sesión, legisladores abordaron las recientes tensiones en la entidad, convirtiendo el caso en el eje central de las discusiones parlamentarias durante el cierre del periodo de receso legislativo.
Representantes de los partidos aliados a la Cuarta Transformación señalaron la necesidad de mantener la unidad y la disciplina política ante los cuestionamientos que enfrenta el Ejecutivo estatal. Según fuentes parlamentarias, el bloque oficialista enfatizó que el movimiento no puede permitirse incurrir en las mismas prácticas que, a su juicio, provocaron el desgaste y la debacle de la oposición en años recientes.
La discusión escaló cuando legisladores de diversas bancadas exigieron mayor claridad sobre las investigaciones en curso relacionadas con el estado. Los aliados del movimiento oficial advirtieron que la rendición de cuentas es fundamental para evitar que las crisis regionales afecten la estabilidad nacional y el proyecto de gobierno vigente, instando a las autoridades correspondientes a actuar conforme a derecho.
En el cierre de las sesiones, se hizo un llamado a la prudencia y al respeto a los procesos judiciales en curso. Los portavoces del bloque mayoritario sostuvieron que la prioridad es fortalecer las instituciones y evitar la polarización, advirtiendo que cualquier error en el manejo de la crisis política en Sinaloa podría tener repercusiones en la percepción pública sobre el ejercicio del poder.
Finalmente, la Comisión Permanente cerró sus actividades con la aprobación de diversos exhortos y puntos de acuerdo, aunque el tema sinaloense se mantuvo como el punto de mayor fricción. Los grupos parlamentarios se preparan ahora para el inicio del periodo ordinario de sesiones, donde se prevé que la relación entre el Congreso y los gobiernos estatales siga siendo un tema de alta prioridad política.


