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México

Disminuye porcentaje de hogares mexicanos que redujeron su alimentación por falta de recursos

Datos del INEGI confirman una mejora en el acceso a la alimentación, reduciendo la incidencia de hogares que limitaron sus comidas de 19.45% a 11.50% en una década.

Redacción El Registro
Foto: eleconomista.com.mx

De acuerdo con los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), México registró una mejora significativa en el acceso a la alimentación durante la última década. El porcentaje de hogares que reportaron haber disminuido su consumo de alimentos por falta de dinero o recursos pasó de un 19.45% en 2015 a un 11.50% en 2025, reflejando una tendencia positiva en la seguridad alimentaria a nivel nacional.

Este avance estadístico ha sido analizado por especialistas en políticas públicas y economía, quienes atribuyen el fenómeno a una combinación de factores que incluyen la estabilidad en ciertos indicadores económicos y la implementación de programas sociales enfocados en la población más vulnerable. La disminución de este indicador sugiere que, aunque los retos persisten, una mayor parte de la población mexicana ha logrado estabilizar su capacidad de adquisición de la canasta básica en comparación con años anteriores.

Sin embargo, los expertos señalan que alcanzar la seguridad alimentaria plena sigue siendo un desafío complejo para el país. Factores como la inflación en productos específicos y las brechas de desigualdad entre las entidades federativas impiden que la mejora sea uniforme en todo el territorio nacional, lo que obliga a las instituciones a mantener un monitoreo constante sobre la disponibilidad y accesibilidad de los alimentos en zonas rurales y marginadas.

Ante este panorama, analistas sugieren que las estrategias futuras deben enfocarse en fortalecer los sistemas de distribución local y fomentar la productividad agrícola nacional para reducir la dependencia de insumos externos. La administración pública enfrenta el reto de consolidar estos resultados mediante políticas de largo plazo que garanticen que la reducción en la carencia alimentaria no sea un fenómeno pasajero, sino una mejora estructural en el bienestar de las familias mexicanas.

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