Persisten los baches como reto crítico en la infraestructura de la CDMX
La temporada de lluvias intensifica el deterioro de las vialidades en la capital, afectando la movilidad de miles de automovilistas y transportistas diariamente.

El estado de la carpeta asfáltica en la Ciudad de México se ha convertido en una preocupación constante para los habitantes, quienes enfrentan diariamente daños en sus vehículos debido a la proliferación de baches. Este fenómeno se agudiza durante los meses de agosto, cuando la temporada de lluvias reblandece la infraestructura vial, provocando que pequeñas fisuras se transformen en socavones de consideración en avenidas primarias y calles secundarias de diversas alcaldías.
Vecinos de diversas zonas de la capital reportan que el desgaste del pavimento no solo afecta el flujo vehicular, sino que incrementa los riesgos de accidentes de tránsito y eleva los costos de mantenimiento automotriz. Aunque las cuadrillas de servicios urbanos realizan labores de bacheo de forma periódica, la saturación de las rutas y el intenso tránsito pesado superan frecuentemente la capacidad de respuesta inmediata de las autoridades locales.
Para atender esta problemática, el Gobierno de la Ciudad de México ha señalado que se encuentra en un proceso de revisión de los programas de conservación de infraestructura vial. Las autoridades proponen la implementación de nuevas técnicas de sellado y materiales más resistentes a la humedad, buscando que las intervenciones tengan una mayor durabilidad frente a las condiciones climáticas extremas que caracterizan a la metrópoli en esta época del año.
Especialistas en urbanismo sugieren que, además de la reparación inmediata, se requiere una planeación integral que priorice la sustitución de tramos con vida útil vencida en lugar de aplicar soluciones temporales. El debate sobre la calidad de los materiales utilizados en la pavimentación continúa siendo un punto central en las mesas de discusión sobre la movilidad y el desarrollo urbano sustentable en la capital del país.
A pesar de los esfuerzos desplegados, el viacrucis para quienes transitan por las calles de la CDMX persiste. Se espera que, mediante la coordinación entre la Secretaría de Obras y Servicios y las alcaldías, se fortalezcan los protocolos de atención ciudadana para reportar las zonas de mayor riesgo y agilizar las brigadas de reparación en los puntos críticos identificados por la población.


