Reparar autos eléctricos en México es más costoso tras sufrir siniestros
El Centro de Experimentación y Seguridad Vial advierte que los vehículos eléctricos presentan mayores probabilidades de ser declarados pérdida total tras accidentes.

Los propietarios de vehículos eléctricos en México enfrentan un desafío técnico y financiero significativo tras sufrir un percance vial. De acuerdo con datos del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), los costos de reparación para este tipo de unidades son considerablemente más elevados en comparación con los vehículos de combustión interna, lo que incrementa la probabilidad de que las aseguradoras determinen una pérdida total ante daños moderados.
La complejidad tecnológica de los componentes electrónicos y la fragilidad de las baterías de alto voltaje son los factores principales que encarecen los procesos de restauración. En el mercado nacional, la falta de una infraestructura de talleres especializados y el costo de los insumos importados para las reparaciones de alta tensión limitan las opciones para los usuarios, quienes ven cómo el valor del siniestro supera rápidamente el umbral de viabilidad económica establecido por las compañías de seguros.
Este fenómeno ha generado una preocupación creciente dentro del sector asegurador mexicano, que busca adaptar sus pólizas ante la creciente adopción de estas tecnologías. Aunque la transición hacia la movilidad eléctrica avanza en las zonas metropolitanas del país, la cadena de suministro de autopartes y el entrenamiento técnico del personal mecánico aún se encuentran en una etapa de desarrollo insuficiente para absorber los costos de reparación de manera competitiva.
Especialistas sugieren que la industria automotriz deberá fortalecer las alianzas con centros de servicio certificados para reducir estos gastos operativos. Por su parte, las autoridades en materia de infraestructura y transporte observan de cerca este comportamiento, ya que la sostenibilidad del parque vehicular eléctrico depende directamente de la capacidad del mercado para gestionar los riesgos de mantenimiento y siniestralidad a largo plazo.


