Trump propone vetar productos canadienses en contratos públicos de Estados Unidos
El expresidente Donald Trump anunció planes para restringir el acceso de empresas canadienses a licitaciones federales estadounidenses como respuesta a disputas arancelarias.

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su retórica comercial al proponer una medida que restringiría severamente la participación de proveedores canadienses en los contratos públicos de su país. La propuesta, orientada a proteger la industria nacional estadounidense, busca instruir a la Administración General de Servicios (GSA) y a la Oficina del Representante Comercial (USTR) para que implementen barreras de acceso a bienes y servicios provenientes de Canadá, citando preocupaciones sobre el equilibrio en los intercambios comerciales bilaterales.
Esta iniciativa surge en un contexto de tensiones renovadas respecto a la aplicación de aranceles y las reglas de origen vigentes en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Según el equipo de comunicación del exmandatario, la medida busca presionar a Ottawa para revisar sus políticas actuales de exportación, las cuales, a juicio de los promotores de la propuesta, han perjudicado la competitividad de las empresas estadounidenses en sectores estratégicos.
La posibilidad de este veto ha generado incertidumbre en los mercados norteamericanos, especialmente ante la importancia de las cadenas de suministro integradas entre ambos países. Analistas económicos advierten que una restricción de esta magnitud podría derivar en represalias comerciales, afectando no solo a los proveedores canadienses, sino también a las empresas mexicanas que operan bajo esquemas de manufactura compartida en la región de América del Norte.
Por su parte, las autoridades estadounidenses aún no han formalizado un decreto ejecutivo definitivo, tratándose hasta el momento de una propuesta de campaña que pretende capitalizar el descontento de ciertos sectores industriales. El impacto potencial en los contratos de infraestructura y tecnología, áreas clave para la colaboración pública en la región, sigue siendo monitoreado de cerca por las cámaras de comercio y organismos internacionales que buscan mantener la estabilidad comercial del bloque norteamericano.


